Cosmética libre de crueldad animal, ¿mito o posibilidad?

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Todos o la gran mayoría de nosotros hemos visto el conmovedor cortometraje de Humane Society International, que acaparó las redes sociales hace unas semanas. Se trata de Ralph, un conejo que cuenta cómo es un día normal en la vida de miles de conejos y otros animales que son utilizados para testeos y pruebas cosméticas. 

Escribe: Mariah Anglas


Actualmente el mundo de la cosmética es uno de los negocios más rentables. Según Forbes, sólo en América Latina esta genera más de $63,200 millones cada año. Además, se estima que en 2023 la industria cosmética crecerá y generará $800,000 millones al año. Sin embargo, detrás de tanta belleza se esconde una triste realidad, como la del conejo Ralph. Cruelty Free International, organización que trabaja para ponerle fin al testeo con animales en todo el mundo, estima que anualmente más de 115 millones de animales se usan en experimentos de productos para uso humano.

La experimentación en animales se utiliza desde hace muchísimos años para campos como la medicina y la cosmética. La necesidad de experimentar con los ingredientes se dio luego de que en los años 70 una mujer perdiera la vista luego de aplicarse una máscara de pestañas. Dado esto, la FDA comenzó a exigir que este tipo de productos se probara antes en animales; sin embargo, en la actualidad aún se realizan estas pruebas de terror a nivel mundial. Estas causan hemorragias, ceguera, vómitos, dificultad respiratoria, fiebre, pérdida de peso, problemas de la piel y, en la mayoría de los casos, la muerte. En el cortometraje se muestran estas consecuencias como algo normal, “es parte del trabajo, todo lo hacemos por los humanos”, dice Ralph.

Lo curioso es que los animales que mayormente se utilizan en las pruebas para cosméticos son conejos y ratas, a pesar que sus características no son exactamente las más similares a las de nosotros, los seres humanos. Estos animales se utilizan porque son fáciles de mantener, rápidos de reproducir y económicos para alimentar. Además, testimonios revelan que dichos experimentos se realizan sin anestesia o analgésicos que prevengan el dolor y el sufrimiento de los animales, un verdadero calvario.

 

¿La prohibición del testeo en animales es factible?

El cierre del video deja claro su objetivo: prohibir el testeo en animales, ¿es esto posible? ¿seguro? ¿qué alternativas existen? ¿las pruebas deben ser requeridas por ley? Las pruebas cosméticas con animales no están específicamente requeridas por ley. Para que un producto sea aprobado para uso humano se debe demostrar que es seguro. Para ello podemos utilizar métodos validados que no usan animales. Además, luego de tantos años de experimentos, hay más de 15 mil ingredientes que ya han sido aprobados para uso en seres humanos, y pueden utilizarse sin necesidad de recurrir nuevamente al testeo. Cada año más compañías se unen a la campaña cruelty free, y esto no ha disminuido la calidad y efectividad de sus productos. Marcas reconocidas como Anastasia Beverly Hills, Urban Decay y Too Faced son libres de crueldad animal; y otras low cost como Elf Cosmetics y Wet n Wild también.

En conclusión, es posible tomar este camino. Por ejemplo, el año pasado en Colombia, se aprobó la Ley 2047 que prohíbe la experimentación, importación, fabricación y comercialización de productos cosméticos, ingredientes o combinaciones de ellos que sean objeto de pruebas con animales. En la actualidad hay 40 países que suprimen estas prácticas como Guatemala, Islandia, India, Israel, Reino Unido, Nueva Zelanda, Noruega, Serbia, Suiza, Turquía y algunos estados de Estados Unidos.

¿Cómo podemos apoyar la causa?

People for the Ethical Treatment of Animals (PETA) es la organización de derechos de los animales más grande del mundo. En su página web peta.org puedes encontrar la lista de las marcas que no llevan a cabo pruebas en animales. En total son más de 300 empresas libres de crueldad animal, una cifra realmente alentadora y que continuará en aumento los próximos años. Ahora, con el objetivo de concientizar, y con ayuda de la tecnología, PETA tiene disponible una aplicación que permite escanear el código de barra de los productos para saber si usaron animales en sus pruebas. También hay otras apps como Cruelty Cutter, Bunny Free y Think Dirty. También puedes asegurarte que un producto es cruelty free si tiene el símbolo del Leaping Bunny.

Al incorporar el factor cruelty free como una de nuestras necesidades al comprar cosméticos, estamos empoderándonos como consumidores y a la vez ayudando a que sean cada vez más las marcas que se comprometan y unan al cambio. A veces escucho que no vale la pena tomar este tipo de iniciativas, ya que por uno o dos clientes los testeos no dejarán de realizarse. Sin embargo, pienso que cada cambio tiene un inicio, una chispa que va encendiendo y aumentando cada vez más. Hace años ni se mencionaba este tema, y ahora se ha vuelto viral. Todo tiene su inicio y hoy vamos por el fin. “Ningún animal debería morir y sufrir en nombre de la belleza”.

 

Video de Ralph:

https://www.youtube.com/watch?v=G393z8s8nFY