El incremento de las horas laborales y el trabajo remoto

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Habiendo pasado más de un año desde el comienzo de la nueva modalidad de trabajo a distancia, podemos reparar en aquello ventajas y diferencias respecto al entorno presencial. Así, suelen resaltarse algunos aspectos positivos relacionados al teletrabajo: como el ahorro monetario en el transporte hacia el centro laboral o el aumento en las horas dedicadas al sueño y la vida privada, supuestamente. Si bien es cierto que la hora en la que uno necesita despertarse puede haberse postergado, este tiempo “extra” ganado debido al ahorro de estos trayectos antes necesarios puede no verse realmente reflejado en las horas de ocio de los trabajadores.

Escribe: Fernanda Linares


Según algunos informes, se ha visto un incremento en el tiempo en que el trabajador pasa laborando. En un entorno presencial, estos tiempo adicionales realizados en la oficina son más notorios y fáciles de fiscalizar que en un entorno virtual. NordVPN, una compañía situada en New York dedicada a proporcionar redes privadas virtuales para empresas, realizó un análisis de la cantidad de datos enviados a través de sus servidores para estimar el número de horas de trabajo de los empleados. Así, según su investigación, el tiempo trabajado por las personas laborando desde casa ha sido mayor que cuando ejercían desde una oficina; ocasionando, finalmente, que las jornadas laborales se extendieran en promedio 2 horas y media más en el entorno virtual.

Según la información compartida con Bloomberg, los países analizados (como Países Bajos, Canadá, Francia, Reino Unido, entre otros) manifestaron un incremento en las horas trabajadas entre marzo y abril del 2020 y para enero de este año, cerca de cumplirse 1 año en que algunas regiones se encontraban bajo la modalidad virtual, se veía una disminución en las horas de teletrabajo en países como España y Bélgica mientras que en otros se mantuvo. Con un resultado motivo de preocupación, se vio el caso de países como Austria, Canadá, Reino Unido y EE. UU en los que las personas pasaron a trabajar de 9 horas en promedio a 11.

Según los resultados de una encuesta presentados por la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI) y el Ministerio del Trabajo de ese país, se evidenció que desde que inició el trabajo desde casa, las jornadas laborales han sido mayores a 8 horas diarias según un 57.7% de encuestados.

Para el caso peruano, el estudio de EY “Retos y desafíos en la gestión de la compensación y el impacto del Covid-19” reveló que, actualmente, un 95% de empresas formales mantendrían parte de sus colaboradores trabajando por la modalidad home office. De estos, un promedio de 58% lo haría bajo la modalidad presencial y el porcentaje restante bajo la modalidad digital. Así, la diferencia estaría relacionada al rubro de la empresa. Con estos números se evidencia la importancia del estudio y regulación de esta modalidad laboral.

Según el “Barómetro Edenred Perú 2021: La situación laboral a un año de la pandemia”, de los 1056 encuentros, el 54,7% indicó que realiza teletrabajo parcial o total y, de este grupo, el 73% indicó que su carga laboral se incrementó entre 1 a 5 horas al día. Por otra parte, un 84.5 % de los trabajadores encuestados indicó que, pese a que su carga laboral se incrementó, no recibieron un incremento en la remuneración producto de estas horas extra. Así, se muestra un desequilibrio entre la vida personal y laboral del trabajador.

Con todo esto, podemos entender que a pesar del gran ahorro de tiempo en traslados que la modalidad virtual pudo traer consigo, los trabajadores están más expuestos a la carga laboral extra y no supervisada por parte de sus empleadores.

En este contexto laboral que poco a poco vamos conociendo más, es necesario la implementación de nuevas medidas que permitan la fiscalización de las empresas en el ámbito laboral y la búsqueda de la protección de los derechos laborales de sus trabajadores.