¿Finanzas Sostenibles?

0
1072

Hace ya varios años, la gente ha asumido que hay una compensación implícita entre un ambiente desarrollado y crecimiento económico, “lección” producto de los procesos de industrialización. Se ganó una mayor calidad de vida a través de un desarrollo insostenible, el cual ha afectado al medio ambiente notoriamente. Se sobreentendió lo ocurrido: si la población quisiera reponer un ambiente saludable y atractivo, tendrían que pagar por ello. Felizmente, esto no podría estar más alejado de la realidad y, como prueba de ello, tenemos a las Finanzas Ambientales, término que viene ganando fuerza en el mercado desde hace algunos años.

Las finanzas ambientales son una rama de las finanzas tradicionales. Esta tiene el objetivo de evaluar, cuantitativamente, los efectos de acciones que afecten negativamente a la sociedad. Por ejemplo, ¿cómo calcular la multa correspondiente a Petro-Perú, dado el derrame de petróleo en Loreto? Estas preguntas son las que constantemente se tienen que analizar con relación a las externalidades de las empresas. Pero más allá de intentar explicar los complejos modelos y métodos existentes, vamos a intentar aclarar algunas creencias populares en lo relacionado a esta nueva rama de la economía moderna.

Lo “verde” no “paga”. Esta frase es posiblemente la más escuchada en lo que a inversiones verdes se refiere. Se tiene la creencia que hay que estar dispuesto a no esperar beneficios económicos si es que se realizan campañas de responsabilidad social o se implementan políticas empresariales para evitar mayor contaminación. Esto no tiene veracidad alguna y, para probar este punto, hay que echar un vistazo al rendimiento de las empresas que sí siguen una política ambiental estructurada. Un ejemplo claro es el de la empresa bursátil MSCI, la cual facilita el monitoreo de portafolios específicos dependiendo de la industria. En este caso, el índice pertinente es el MSCI Sustainable Impact Index, portafolio encargado de medir el rendimiento de empresas especializadas en el cuidado del medio ambiente, obteniendo un retorno ligeramente menor al portafolio más comercial de la empresa, el MSCI ACWI, como se ve en la siguiente figura.

No obstante, es cierto que no todo el mundo puede tener la confianza en índices bursátiles relativamente desconocidos, por lo que vayamos con otro ejemplo más conocido. De acuerdo con la constructora McGraw-Hill, aquellos bienes raíces que son eficientes en sus operaciones se venden entre un 8% a un 30% mayor precio que sus contrapartes tradicionales. Este tipo de hogares permite tener un consumo eléctrico menor, lo que finalmente se traduce en menores costos para los usuarios del hogar.

Las campañas de Responsabilidad Social no tienen utilidad. En ciertos sectores empresariales se piensa que las campañas sociales son una obligación que muchas veces no genera rentabilidad alguna, dado su carácter filantrópico. Pero ese no es el caso. Aquellas empresas que se alineen con lo que se llaman Reportes de Sostenibilidad tiene la oportunidad de tener tasas de interés menores a las del mercado; pues ciertos bancos, como el de Zúrich o Hipoteca Verde en México, ven a estas empresas como menos riesgosas, dado sus altos estándares de operación.

Si bien es cierto que esta rama de las Finanzas tiene un alto potencial de cambiar la manera que se realizan negocios actualmente, esta todavía tiene mucho camino por recorrer. Las empresas difícilmente van a informar al publico acerca de sus efectos ambientales, o si planea pagar las externalidades que generan. Solo queda presionar y empezar por reconocer que sí hay formas en las que se puede ser exitoso empresarialmente, sin necesidad de descuidar el lugar en el que vivimos.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here