La gastritis en época universitaria

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Cuántos de nosotros hemos dejado de tomar desayuno porque tenemos clase en la mañana o nos levantamos tarde, o nos hemos saltado el almuerzo o cena porque estábamos tan concentrados estudiando que nos quedamos de largo en la biblioteca. Así suele ser la vida universitaria, estamos tan ocupados que muchas veces en verdad se nos olvida que debemos comer, lo cual trae consecuencias negativas. Un típico ejemplo de madre: somos como un auto y sin combustible no podemos avanzar. Así tal cual pasa con nuestro cuerpo: no funcionamos de manera correcta si no tenemos esa gasolina para seguir y tarde o temprano, nuestras acciones nos pasarán factura por medio de nuestra salud, manifestada como gastritis o anemia. Ahora bien, qué es exactamente la gastritis. Muchos asociamos este término con dolor o molestias en el abdomen superior, pero va más allá de eso.

La gastritis es la inflamación de la mucosa gástrica, es decir, de las paredes que protegen a nuestro estómago de la acidez de los jugos gástricos. Los síntomas pueden variar de persona en persona, pero los más comunes son malestar en la boca del estómago, náuseas, hinchazón, eructos, gases y vómitos. Las causas son estrés, ansiedad, malos hábitos alimenticios (el cual incluye no tener horarios para comer e ingerir mucha comida chatarra), alcohol, tabaco, la bacteria Helicobacter pylori y tomar medicamentos muy fuertes. Como podemos ver, la mayoría de causas están relacionadas a la vida universitaria: el estrés y ansiedad que experimentamos constantemente por las evaluaciones y la demanda de esfuerzo de la universidad, los malos hábitos alimenticios que tenemos al comer en diversos horarios y sin tener una porción fija. Otro mal hábito relacionado es optar por comida chatarra en lugar de un almuerzo casero, porque claro, es más fácil conseguirlo y de comerlo también. Finalmente, el alcohol y tabaco que se consumen los findes o en las fiestas.

Las consecuencias pueden ir desde los síntomas antes mencionados hasta algo más grave como heridas o erosiones gástricas, hemorragias digestivas y en el peor de los casos perforación gástrica o cáncer. Por eso es muy importante estar atentos a nuestra salud, cambios pequeños y simples en nuestra alimentación pueden evitarnos malestares y trabas en nuestra vida universitaria. Podemos iniciar cumpliendo con nuestras principales comidas. Luego, en lugar de elegir comida chatarra entre los cambios de clases o en los huecos, podemos llevar snacks saludables como frutas. Y no procrastinemos cuando podemos hacer nuestros trabajos o estudiar para alguna evaluación con anticipación. De esta manera reduciremos nuestro estrés. Finalmente reducir nuestro consumo de alcohol (sí, tú que amas beber hasta borrar cassete , yo sé que es difícil pero se logra) ayudará en la mejora de nuestra salud.

Chicos, de qué vale esforzarnos tanto en nuestros estudios si al terminar la universidad, nuestra vida laboral se verá afectada por nuestro descuido de salud a tal punto de estar sufriendo las consecuencias de nuestros malos hábitos en la juventud. Hay que querernos y ser más cuidadosos con nuestro cuerpo para que en un futuro podamos gozar de los frutos de nuestros sacrificios. ¡Todo es un balance!

*Basado en hechos reales