La protesta, signo de vitalidad democrática

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Escribe desde su percepción: Mariah Anglas

Muchas opiniones y sentimientos encontrados han estado rondando las redes estos días, hoy Boceto reúne varias, porque si bien toda opinión es válida, una informada y con sustentos es aún mejor.


Primero, ¿para qué sirve salir a protestar?

He escuchado diversas opiniones a lo largo de esta semana, una de ellas fue “¿de qué sirve protestar? ¿acaso eso hará que los actuales líderes del Estado dejen de ser corruptos?” Pues, querido lector, lamento informarte que la respuesta es no. Entonces, ¿para qué sirve salir a protestar?

  1. Una protesta política busca mostrar públicamente una opinión en común, informar y contagiar a personas que no se interesan por el tema, para luego transformar ese interés en una acción, como, por ejemplo, ser conscientes de la importancia del voto electoral.
  2. Las protestas no solo representan una opinión o un desacuerdo, representan al pueblo.
  3. Abre un debate, ya sea con nosotros mismos o con alguien más. Es importante tener una opinión propia con información, fundamentos y reflexiones previas.

En la historia, los cambios sociales y políticos nunca se han dado pidiendo permiso. Muchos de los derechos de los que gozamos en la actualidad no se pidieron en un comunicado de prensa ni mucho menos como un favor. Tus derechos laborales, tu derecho al voto, tu derecho al trato igualitario y muchos más son producto de personas, como nosotros, que alzaron su voz y exigieron justicia. Pero debemos resaltar un punto importantísimo, el éxito de una manifestación social no se mide en sus efectos inmediatos, sino en su capacidad de generar un mensaje político para el presente y más importante aún, para el futuro.

¿Es la única manera de hacernos escuchar?

Depende del contexto, en nuestro caso estamos en un país que ha vivido más de 20 años de corrupción, la cual ha ido en aumento. En los últimos días, se cruzó el límite en medio de una crisis sanitaria y económica, la paciencia del pueblo se acabó. Para generar un cambio debe haber un punto de quiebre, posterior a este se inicia el proceso de mejora, el cual puede durar meses, años o décadas. Protestar no es la única manera, pero sí de las que más consciencia y visibilidad genera.

La protesta es un signo de vitalidad democrática, de que estamos vivos de pensamiento y opinión, de que estamos presentes y nuestra opinión importa. Vale recalcar que en ningún momento he mencionado actos violentos, puesto que estos no forman parte de la definición de una protesta. Entonces, ¿una protesta puede ser pacífica? En efecto. La historia nos muestra evidencia empírica de ello, marchas como las sufragistas de Washington por el voto femenino o la famosa marcha de la sal liderada por Gandhi.

¿Y la pandemia?

Esta preocupación es completamente válida. En un país con un deficiente sistema de salud resulta realmente aterrador contagiarse, existe un trade-off entre prevenir el contagio y salir a manifestarse. Sin embargo, según un estudio acerca de las marchas de Black Lives Matter difundido por la Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER), no existe evidencia de que las protestas hayan disparado los casos de Covid-19, ya que al ser al aire libre la probabilidad de contagio se reduce. Cabe resaltar, querido lector, que la finalidad de este artículo no es sacarte de tu casa; sino incentivar la reflexión y el cuestionamiento acerca de tu postura o percepción frente a las manifestaciones y sus representantes. Busco informar su propósito y mensaje, para que cuando sostengas tus principios, lo hagas luego de haber sacado un pie de tu zona de confort.

Por último, quiero y siento la necesidad de terminar este artículo con una pequeña reflexión: uno cosecha lo que siembra. Hoy estamos cosechado lo que hemos estado sembrando por años, hacernos los de la vista gorda, quedarnos callados, apoyar campañas de “roba pero hace obras”, y por supuesto, conformarnos con “el mal menor”. Perú, despierta. ¿Hasta cuándo? Como jóvenes y líderes responsables por el mundo, que gozan de una educación privilegiada, es nuestro deber informar, invitar al debate, a la reflexión y al cambio. Nos toca explorar y entender los diversos puntos de vista, forjar el nuestro y prevalecer nuestros principios. Siempre nos dicen que somos el futuro del Perú, personalmente espero que seamos el presente.

Fuentes:

https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/black-lives-matter-segun-estudio-protestas-no-nid2385867

https://blogs.publico.es/alberto-sicilia/2012/11/14/5-protestas-sociales-que-cambiaron-el-mundo/

 

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