Las estrategias de marketing detrás de las elecciones ¿funcionaron?

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Todos conocemos muy bien las enormes y bien pensadas campañas de marketing, en especial las  de marcas conocidas, que a través de la percepción y el mensaje que transmiten le agregan valor a sus productos. El típico ejemplo es el de Coca Cola o Starbucks, pero ¿has notado la estrategia detrás de los candidatos a las elecciones presidenciales? Cada uno buscaba representar algo, ya sea satisfacer alguna necesidad o sector, transmitir un mensaje o imagen de ellos mismos y su partido, entre otros. Sin embargo, no todos lo lograron.

Escribe: Mariah Anglas

Un ejemplo clarísimo fue el candidato Forsyth, quien buscaba dar una “nueva cara” o un “nuevo enfoque” a la política, una imagen de alguien joven con nuevas ideas y proyectos. Con su tan recordada frase “otra vez la mismocracia de siempre” haciendo referencia a los políticos actuales, muchos acusados de corrupción o de no cumplir con sus promesas. De alguna manera buscaba también tener como punto de apoyo su gestión en La Victoria. Lo veíamos en entrevistas y debates hablando de la buena gestión que hizo y cómo la modernidad llegó a este distrito. También noté que la estrategia para sus postulantes al congreso era la misma: jóvenes, caras nuevas, los famosos carteles de “emprendedores como tú”, “trabajadores como tú”. El objetivo principal era enganchar al público joven mediante la identificación y el entusiasmo millennial.

Otro candidato que me gustaría comentar es Hernando de Soto, a quien la edad le quitaba votos. ¿Qué hicieron entonces? Le crearon su cuenta de Tik Tok, una red social comúnmente usada por adolescentes y adultos jóvenes, para lograr mayor allegada y mostrar su día a día. Un factor importante de sus videos era causar confianza y ternura, para luego convocar al sentimiento de “se merece una oportunidad”, y dejar el factor “edad” de lado. Sin embargo, su campaña estaba bastante centralizada en la capital y unas pocas provincias. El apoyo del resto del Perú fue escasa. 

Por otro lado, tenemos a Keiko Fujimori, quien antes de iniciar campaña ya tenía una imagen establecida, reto que tuvo que afrontar su equipo de marketing. Ella, después de tantas acusaciones e incluso arrestos, tenía la imagen muy manchada y con un pasado de corrupción. ¿Cuál fue entonces el punto de apoyo para su exitoso pase a segunda vuelta? La diversificación de estrategias. Nadie puede negar que la campaña de Fuerza Popular ha sido fuertísima (y por consiguiente carísima) no solo en primera, sino también en segunda vuelta. Para la primera vuelta percibí que priorizaban mostrar la preparación, un buen plan de gobierno, estructurado y con sustentos; además de muchísimos viajes al interior del país para generar confianza y respaldo. Se ganó el apoyo de varios a través de los debates y algunas entrevistas, y no podía faltar su activa presencia en redes sociales como Tik Tok y Twitter. Sin embargo, para la segunda vuelta algo cambió. Copió parte de la estrategia de otros candidatos con la frase “palabra de mamá”. Debía humanizar más su imagen y ser percibida como alguien maternal, que busca lo mejor para el Perú ¿funcionó? Personalmente pienso que su reputación estaba tan manchada, que un salto así de brusco le jugó en contra. No creo que las madres se llegaran a sentir identificadas con ella, pero solo hablo desde mi opinión. 

Por último, tenemos al candidato más votado en primera y segunda vuelta, con una casi imperceptible campaña de marketing, por supuesto hablamos de Pedro Castillo. ¿Por qué parece ser la más exitosa? Pues una gran parte del Perú se sintió genuinamente identificado con él, una persona humilde que “se gana el pan” a punta de esfuerzo, que tiene un empleo común y corriente, que piensa y vela por los de su misma condición, y que realmente conoce la problemática actual de algunos sectores. No “trata de entenderla” como otros candidatos, sino que la vive en su día a día. Lo curioso es que candidatos con aportes al partido que superan el millón de soles, como por ejemplo Acuña, no han tenido ni la mitad de los votos que obtuvo Pedro Castillo. Vemos que, en política, un gran número de aportantes no te asegura el pase a segunda vuelta. 

Con los resultados electorales, vemos que la percepción acerca de un candidato no dista mucho de la que creamos cuando queremos adquirir un producto o servicio, evaluamos qué nos ofrece, cuál es su valor agregado, la calidad, qué tiene que no podemos conseguir en otro lugar, y mucho más. Una buena campaña de marketing es importante, pero al parecer no determinante para un partido político.