¿QUIERES SER UN LÍDER?

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Por: Ana Cecilia Torres

Mucho se habla de liderazgo, pero muy pocas personas se nos vienen a la cabeza cuando buscamos un ejemplo de líder. Esto puede ser porque el concepto no está claro o porque no sabemos con exactitud cuál de todos los tipos de líder es el que nos gustaría ser. Sin embargo, sea cual sea nuestro ejemplo de líder a seguir, este debe tener gran nivel de inteligencia emocional como lo dijo Daniel Goleman en su libro “What Makes a Leader?”.


Algunos de los componentes de esta inteligencia son la autoconciencia, la autorregulación, la motivación, la empatía y las habilidades sociales. La teoría abunda en estos temas.

Actualmente, las universidades ponen mucho énfasis en la formación de líderes desde las aulas. No obstante, hay muchas formas en las que puedes reforzar tu liderazgo y contribuir con la mejora de tu entorno universitario. Aquí van algunos consejos:

  1. Participa: Siempre procura compartir tus ideas tanto con los profesores como con tus compañeros. A veces esto implica dejar ir el miedo y prender el micrófono, pero sabrás que los profesores valoran mucho la participación dado el contexto. Esto te ayudará mucho a reforzar tu habilidad de expresarte con claridad y con seguridad, lo cual es muy valorado en cualquier equipo.
  2. Haz preguntas:La curiosidad mató al gato, pero murió sabiendo”. Ser curioso es sinónimo de interés y ganas de aprender, por lo que nunca está por demás hacer una que otra cuestión. Un claro ejemplo son los procesos de reclutamiento donde siempre concluyen con ¿tienes alguna pregunta? El consejo es siempre hacer preguntas, pues demuestra que estás concentrado e interesado en el cargo y la empresa.
  3. Toma la iniciativa: Esto no necesariamente implica organizar una marcha o hacer algo gigante. Puedes empezar desde ser REA, llenar los silencios incómodos después de que el profesor haya hecho una pregunta, liderar algún proyecto en una organización estudiantil, etc. Son hábitos y actitudes que puedes ir construyendo a medida que asumes más retos.
  4. Ayuda: Esto es imprescindible, pues no solo debes buscar mejorar tú, sino que tus amigos también lo hagan. Puedes brindar ayuda explicando algún tema que no haya quedado claro, invitando a tus amigos a workshops y charlas que amplíen sus conocimientos, etc. Asimismo, si necesitas ayuda, no dudes en pedirla ya que es parte del proceso.
  5. Lánzate: Esta palabra me parece muy potente, siempre que vayas a asumir un reto y te sientas nervioso piensa en esto. Parte del proceso de ser líder es inspirar a otros a seguir el camino. En el mundo hay mucha gente que también busca mejorar sus habilidades y se lanza a cualquier reto que se le presente ¿Por qué tú no? Sin darte cuenta podrías inspirar a mucha gente a “botar el miedo”, tal como un líder lo haría.

Si bien estos consejos pueden sonar simples y sencillos, el afán está en llevarlos a la práctica. Puede haber sido fácil escribir estos tips, pero surgieron a raíz de una serie de sugerencias recopiladas por mi profesor, quien hacía hincapié en que los líderes no nacen sino se hacen. El reto está ahí, ahora nos toca enfrentarlo con mucha seguridad y convicción.