Run Run y el tráfico ilícito de animales

0
601

Luego de la aparición del zorro Run Run en los medios, causa especial interés el conocer cómo una especie como esta se trafica con tanta facilidad en nuestro país. ¿Cuál es la situación actual del tráfico ilegal de fauna silvestres en el Perú?

Escribe: Adriana Cordero


 

En el distrito limeño de Comas, mediante distintos medios de comunicación, se reportó la presencia de un zorro que habría sido criado como perro por una familia del lugar, luego de que este se escapara y perjudicara a los vecinos. Más allá de lo particular que puede resultar esta noticia, también nos lleva a pensar en lo sencillo que parece comprar una especie como esta hoy en día, lo cual evidencia que el tráfico de fauna silvestre en nuestro país continúa siendo un problema latente.

La madre del hogar, Maribel Sotelo, declaró ante los medios que su hijo quería comprar una mascota, por lo se dirigió al centro de Lima a comprar un perro. Una vez allí, se encontró con unos vendedores que le ofrecieron al zorro como un perro siberiano por el precio de S/ 52. El jóven lo compró y lo bautizó con el nombre de “Run Run”. Así, tan fácil como ir a comprar un libro, la familia consiguió un zorro de mascota.

Este no resulta un hecho aislado, sino que es mucho más común de lo que podríamos imaginar. Según el Servicio Nacional Forestal de Flora y Fauna Silvestre (Serfor), solo entre los años 2000 y 2018, se confiscaron más de 80 mil animales víctimas de tráfico ilegal, los cuales Serfor busca reinsertar en su hábitat natural. Si bien esta cifra ya resulta alarmante, por la naturaleza ilícita de esta actividad, la cantidad de animales traficados podría llegar a ser increíblemente mayor.

Serfor señala que la mayoría de las especies que se capturan no salen del país, sino que se comercializan en el mercado interno. Principalmente, los animales son vendidos como mascotas, como en el caso de Run Run. Aunque también sus partes son usadas para la preparación de rituales, comidas exóticas, prendas de vestir, entre otros.

La principal motivación de los traficantes de fauna silvestres sería la alta demanda que existe por animales vivos como mascotas, lo cual lleva a altas retribuciones económicas. Así, estas personas continúan dando vida a esta actividad ilegal, aún cuando existe una multa de hasta 500 UIT e incluso la pena de cárcel.

Según el MIDAGRI, esta actividad es considerada como el tercer tipo de negocio ilícito más importante del mundo, luego del tráfico de drogas y armas. Esta no solo es un grave atentado contra la biodiversidad, sino que constituye un riesgo severo para la salud. Esto debido a la alteración de los ecosistemas, así como las enfermedades que se puedan transmitir a otras especies o a los humanos. 

Si bien en el 2017 el Gobierno implementó la Estrategia Nacional para Reducir el Tráfico Ilegal de Fauna Silvestre al 2027 en el Perú, en suma a la lucha para erradicar esta actividad. Entre sus diversas metas, se señala como la más importante la sensibilización de la población para reducir y eliminar la demanda de animales silvestres como mascota. No obstante, a la fecha no se reportan avances significativos, por lo cual es importante que se multipliquen los esfuerzos en materia de protección animal.