Conociendo a voluntariados: Khuyay

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“Todos nosotros vamos a ser adultos mayores en algún momento.”

Sabemos que existe un gran número de voluntariados en todo el Perú, pero únicamente dos de ellos están dirigidos de manera exclusiva. Existen otros voluntariados o iniciativas del municipio orientadas al adulto mayor, pero no de manera exclusiva. KHUYAY es uno de ellos. Boceto tuvo la oportunidad de hablar con su fundador Diego Alonso Banda Méndez, egresado de la carrera de Administración UP, para que nos cuente más sobre esta organización y cómo se ha adaptado a la coyuntura actual.

Entrevista por: Lyssete Bueno y Claudia Sánchez

C: Cuéntanos Diego, ¿Cómo nace la iniciativa de KHUYAY?

D: KHUYAY nace en el 2015. Un amigo sacerdote me llamó y me dijo “He salido de la clínica Tezza y una monja me dice que hay una casa de reposo, que nadie los visita ¿Por qué no le das una llamada?”. Prácticamente se lavó las manos (risas). Llamé y fui. Para serles sincero fue una experiencia muy fuerte. Yo ya no tengo a ninguno de mis cuatro abuelos, y era muy apegado a mis dos abuelos paternos. Ver la realidad de la casa de reposo me afectó muchísimo al punto en que salí y dije “No voy a poder con esto”. Investigué y me di cuenta de la realidad del adulto mayor en el Perú en esa época. Ningún voluntariado trabajaba con ellos, el 95% de estos eran hacia niños, mamás primerizas y animales. Ahí vimos una oportunidad.

La otra realidad es que mientras mejor condición económica tiene la casa de reposo, peor calidad de vida humana hay. Existen casas de reposo particulares que los residentes cuentan con familiares, pero el promedio de visita de estos es de 4 veces al año. Al llegar a la casa Madre Josefina nos dimos cuenta de que éramos la primera organización en trabajar con ellas a pesar de tener más de 20 años de fundación. La madre nos indicó que creía que una de las razones era porque la consideraban una casa “pituca” y preferían ayudar a otras casas más necesitadas. Lo que no nos dimos cuenta, es que esta casa tenía una gran necesidad, pero no económica, una necesidad de amor.”. Así nace KHUYAY. No priorizo la parte económica, me interesa priorizar la parte humana. KHUYAY significa amor en quechua. Así nació y ha ido creciendo poco a poco.

C: Como organización, ¿Qué es lo que esperan lograr? ¿El voluntariado es exclusivo para la casa de reposo que indicas o lo realizan en diversas?

D: Empezamos en Madre Josefina Vannini, de la clínica Tezza, ahí surgió la idea. La segunda casa fue la de los Ancianos Desamparados en la Av. Brasil. El año pasado fue la primera visita al Asilo Canevaro, de la Beneficencia de Lima. En realidad, podríamos ir a las más de 100 casas en Lima, pero si por tratar de abarcar más casas, quito la frecuencia de las que ya tengo, realmente voy a perder toda esa cercanía que ya se ha ganado.

Por otro lado, el objetivo de KHUYAY obviamente es crecer. En un momento sólo nos daba manos para atender una casa y ahora podemos atender 3. Otro también es que puedan surgir nuevas iniciativas para el adulto mayor. Han pasado 5 años desde que empezamos, y no hay ninguna nueva iniciativa. Y da pena porque hay tanto que trabajar, pero a veces hay pocas manos y se complican las cosas.

L: ¿Qué actividades realiza la organización? Y en específico, ¿Cómo es el voluntariado con la UP?

D: Las actividades las dividimos en 3 grupos grandes: recreativas, shows artísticos y la feria KHUYAY o kermese KHUYAY. Las 3 pueden realizarse en todas las casas pero buscamos cuál encaja más en una o en otra. Pero sí buscamos que el perfil de ayuda sea el mismo. En verdad las actividades siempre son una excusa. Lo que KHUYAY busca es la interacción voluntario-adulto mayor. Yo le digo al voluntario: “Si es que la actividad sirvió para generar una conexión o entablar una conversación, vete de la actividad, conversa con él, pasea y ganaste”. Lo que buscas es esa interacción, la actividad es una forma de poder empezarla.

En la UP de las 6 fechas, son 3 actividades recreativas, 2 artísticas y la feria KHUYAY. Dos son organizadas por nosotros y 4 organizadas por ellos. Trabajan siempre con dos casas para ver la realidad y diferencia entre ambas. Luego les decimos “Ya conoces a tu público objetivo ¿Qué quieres hacer?”. Obviamente los ayudamos, los asesoramos y aterrizamos sus ideas para que no vuelen. Pero a veces es bueno volar. Una vez quisieron hacer un curso de minichef y yo un poco lo dudé pero fue una actividad que les encantó. Creo que hay muchos prejuicios sobre qué cosas hacer. Uno dice “actividad con el adulto mayor” y se imagina un Bingo o jugar cartas, pero se pueden hacer muchas cosas que tal vez nosotros no teníamos ni idea.

L: En este nuevo contexto, ¿Cuáles son las actividades que están realizando como organización?

D: KHUYAY el año pasado sacó un proyecto nuevo que se llamaba “Socio KHUYAY”. Este busca generar acciones, ya no para el adulto mayor de las casas de reposo, sino para los que están en las calles. Se da por medio de un convenio que tenemos con Visanet. Se hace un descuento en un cargo fijo mensual, como si te hubieras afiliado a Netflix o Spotify, y es un monto que tú defines.

Por la pandemia, las actividades en las casas de reposo se han visto anuladas, dado que estas se han vuelto “búnkers”. Ninguna tiene una infraestructura tecnológica que me permita llevar el voluntariado de manera virtual. Por ello, presta mucha más fuerza “Socio KHUYAY” y las campañas. Este sábado acaba la campaña “Me protejo, te protejo” que busca dar 1000 mascarillas a 35 asentamientos humanos en Carapongo. Un estudio decía que el 65% de los adultos mayores que trabajan en la calle tienen una mascarilla que no los protege. Entonces, hemos buscado donaciones para darles una mascarilla que cumpla los protocolos de la OMS y que cuide la piel, ya que es más sensible.

C: ¿Cómo fue que llegaron a una alianza con la Universidad?

D: De hecho fue por mí, soy ex alumno. Acabé en el 2016, cuando KHUYAY tenía menos de un año. Llamé a Lady, le conté de la iniciativa y ella me dio todo el apoyo para poder estar primero de manera indirecta y a partir del 2017-1 como parte de las opciones en la malla curricular. La UP nos ha ayudado muchísimo en hacernos conocidos y sobretodo en formalizarnos. Mientras se formalizaba el área de Servicio Social Universitario había una mayor exigencia a los voluntariados. Eso nos incentivó a formalizarnos. Siento que la UP ha sido ese socio estratégico que nos ha ayudado mucho a crecer como organización.

C: ¿Cómo están haciendo ahora en el ciclo virtual?

El próximo sábado arrancamos el KHUYAY virtual. Lo que nos ha pedido la Pacífico es más que nada generar sensibilidad en el estudiante a través de algunas realidades que puedan conocer del adulto mayor, porque no van a poder tener la interacción. Y esa sensibilidad, la idea es con miras a que sin necesidad del crédito social digan: “Quiero contribuir con KHUYAY”. Es un reto totalmente nuevo pero la Pacifico nos pidió si lo podíamos adaptar. Creo que los alumnos y nosotros el próximo sábado empezamos un reto que no sabemos cómo acabará (risas). 

C: Una última pregunta ¿Por qué deberíamos participar de KHUYAY?

D: Porque creo que es un voluntariado en el que más que dar vas a recibir. Es espectacular como un domingo puedes venir resaqueado, con un ojo abierto y uno cerrado, pensando en lo que hiciste en Dalí, pero una sonrisa de ellos o un gracias consume tus pocas horas de sueño, tu flojera, todo. Todos vamos a ser adultos mayores en algún momento. ¿Qué mejor momento que ahora para transformar su realidad? Quitar el prejuicio de que “ya no sirven” o “son un estorbo”. Tenemos la oportunidad de transformar la realidad del abandono del adulto mayor para que cuando seamos adultos mayores no nos sintamos en ese estado. Creo que todo el mundo puede llegar a tener un abuelo siempre. Yo no tengo a mis 4 abuelos presentes, pero gané más de 60. Y no hay nada como el amor de un abuelo, es único, es mucho más sentimental que racional. Es una conexión muy bonita que la puedes llegar a extender y mantenerla siempre. KHUYAY te permite eso.