Intercambiando aprendizajes para compartir nuestro mensaje: Entrevista a Arogue

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Conozcamos a Arogue, una ONG que enseña y aprende desde la empatía.

Escriben: Daphne Mondaca y Carlos Chuquilin


Chicas, es un gusto tenerlas a las tres, gracias por acceder a esta entrevista por parte de Boceto. Queremos iniciar preguntando: ¿Cómo nace Arogue? ¿Cuál es la misión y visión que tienen como organización?

Naomi: Arogue empezó como un proyecto escolar. Nosotras estudiamos en el mismo colegio, en donde había un programa estudiantil llamado “Misiones” a través del cual repartíamos útiles a distintos lugares. Empezamos a visitar zonas de la selva y nos encantó, ya que hicimos una conexión desde que pisamos Pangoa, el cual fue el lugar que elegimos para empezar. A pesar de que la experiencia fue excelente, había demasiado trabajo por hacer, por lo que nuestras visitas de una vez al año no eran suficientes para lograr un progreso. Así, junto a un grupo de nuestros amigos, empezamos a ir de manera independiente. Eso pasó a lo largo de dos o tres años y se creó esta rama llamada Arogue que pertenecía al propio colegio. Sin embargo, luego el colegio estaba buscando hacer misiones en otras zonas de Perú y con un trasfondo más religioso, así que decidimos hacer crecer el proyecto Arogue de manera independiente. No obstante, era como un bebé recién nacido porque, a pesar de la gente que tenía detrás, no había una misión, visión o algún propósito en específico. De esta manera, en enero del 2021, nos sentamos a pensar sobre qué queríamos que fuera este proyecto. Luego de una etapa de consultoría, Arogue comenzó a dar sus primeros pasos de verdad.

María Fe: Cabe destacar que Arogue se centra en la educación. La describimos como una organización que se enfoca en dar talleres extracurriculares a los niños de comunidades nativas de la selva de primaria (entre 6 a 12 años), siempre reforzando sus habilidades y competencias de la mano de su cultura, por lo que esa es precisamente nuestra misión. Parte de la visión que tenemos es que buscamos ser una organización sin fines de lucro con un enfoque educativo fuerte en la selva, que tenga presencia e impacto en las comunidades nativas.

Se nota que Arogue ha sido un proyecto que ha requerido mucho esfuerzo. Por ello, ¿cuál ha sido el mayor reto que han tenido que afrontar en la construcción de esta organización?

María Fe: El mayor reto ha sido la comunicación con las comunidades nativas de la selva. Nosotros hemos ido varios años y nos ha costado conseguir una persona en estas comunidades con un teléfono para poder tener una comunicación adecuada. En estas zonas a veces no hay señal ni luz, de modo que no hay la posibilidad de estar en contacto muy seguido. Además, tanto la forma en la que nos comunicamos como la velocidad al momento de hablar es distinta, por lo que adaptarnos para poder transmitir un mensaje que entiendan ha sido un reto super grande.

Gabriela: La virtualidad también ha sido una brecha que identificamos y decidimos quebrar. Éramos conscientes de que teníamos que hacer actividades presenciales, ya que muchas personas en estas comunidades no tienen la oportunidad de contar con una laptop o un dispositivo electrónico. Sabemos que su realidad es distinta, de manera que organizar todas las actividades que tenemos pendientes es un gran reto que va a costar, pero que nos gusta porque queremos acoplarnos a lo que está pasando actualmente y apoyarlos.

Naomi: Otro tema importante son los voluntarios. Conseguir personas que quieran ir a zonas desconectadas de todo por una o dos semanas es muy complicado, especialmente para los que están acabando la universidad porque los horarios son muy ajustados.

Entendemos sus dificultades y sabemos que las afrontan con resiliencia. En ese sentido, ¿a cuántos niños y niñas de la comunidad de Sonomoro han podido ayudar hasta la fecha?

María Fe:  Directamente, en la lista que nos mandó el jefe de la comunidad, tenemos a 100 niños. Sin embargo, la realidad es otra debido a que los niños no suelen estar todo el tiempo libres, sino que apoyan a sus familias en las chacras o realizan otras labores. Físicamente, en el piloto han sido 50 pequeños a los que apoyamos.

Es cierto que existen muchas dificultades para llevar a cabo este proyecto. En este punto, podemos tocar el tema de la pandemia, ¿cómo se han adaptado a esta nueva situación?

María Fe: Con respecto a la pandemia, tenemos responsabilidades con los voluntarios en los temas relacionados con las medidas de bioseguridad; sin embargo, no somos ajenos a la realidad que se vive en el día a día de las comunidades nativas, ya que en estas zonas hace mucho calor e incluso a las personas de las propias localidades se les hace complicado llevar mascarilla con tanto sol. Por lo tanto, nosotros capacitamos a nuestros voluntarios para que conozcan sobre la realidad en estos lugares y les advertimos de los cuidados que deben tener.

Gabriela: Nosotros comenzamos estas actividades presenciales cuando comenzó la campaña de vacunación para las comunidades nativas, la cual fue una de las primeras que se llevó a cabo, por lo que estábamos seguros de que las personas cumplían con sus dos dosis y la interacción era segura para todos.

En sus publicaciones en redes sociales mencionan la importancia de la empatía en la educación, ¿cómo es que logran aterrizar este concepto en la práctica? 

María Fe: En AROGUE somos conscientes de que la realidad de las comunidades nativas es completamente diferente a la nuestra, desde su forma de vestir hasta sus costumbres, y la manera en la que forman vínculos con su entorno. Por ejemplo, suelen preparar comidas comunales hechas con los frutos de sus propios cultivos; como parte de sus valores, la comparten con nosotros, lo cual es un regalo gigante tanto para ellos como para nosotros porque nos otorgan un poco de su trabajo. Por ello, en las capacitaciones a nuestros voluntarios, les recalcamos la importancia de ser empáticos y respetuosos para propiciar un ambiente armónico y que sea un espacio donde ambas culturas aprendan de la otra.

Naomi: El centro de nuestra filosofía como organización es la reciprocidad: nosotros les llevamos útiles, contribuimos con su proceso educativo y, simultáneamente, ellos nos enseñan un nuevo sentido de comunidad, nos abren las puertas a una cultura nueva y aprendemos sobre su cosmovisión. De esta manera, el vínculo que tenemos con las comunidades se basa en un gracias constante y recíproco. Es por ello que decidimos llamarnos AROGUE que significa gracias. Así, sentimos que es un crecimiento y desarrollo mutuo donde los voluntarios ayudan y a la vez reciben esta experiencia de vida.

Gabriela: La empatía es el cimiento de nuestro pilar: “Intercambiando aprendizajes para compartir nuestro mensaje”. Además de brindarles apoyo en la educación de niños y niñas, buscamos ser agentes de apoyo y cariño para ellos. Nos llena de alegría la fraternidad con la que siempre nos reciben, pues nos consideran parte de su familia y esto enriquece aún más esta linda experiencia.  

¿Cuáles son sus planes a futuro con respecto a Arogue? ¿Tienen pensado proyectos con otros enfoques? ¿Planean expandir la ayuda de Arogue a otras comunidades nativas de la Selva peruana? 

Naomi: En principio, nuestro objetivo es estar 3 años por comunidad y, al finalizar este periodo, realizar una evaluación de impacto para saber si continuar ahí o avanzar hacia otra comunidad. La idea es que sea un sistema escalonado que nos permita llegar a la mayor cantidad de comunidades nativas en el Perú y, así, poder posicionarnos como una ONG influyente en la Amazonía. En lo que respecta a metas internas, esperamos poder consolidarnos y terminar de formar ciertas áreas administrativas, con el fin de constituir una base sólida que nos permita seguir creciendo y formar alianzas estratégicas con otras organizaciones para crear una red holística de apoyo.

María Fe: Nuestro enfoque es que los niños accedan a una educación integral, lo cual implica también enfocarse en sus vínculos con sus padres y el rol de las instituciones educativas -estos tres agentes forman un triángulo pedagógico– para mejorar y aumentar nuestro impacto en las comunidades. Por ello, algunos planes que tenemos a futuro son mejorar la comunicación con la plana docente y que esta sea más constante, ofrecer talleres para los padres respecto a la nutrición de sus hijos y evaluar el estado de salud de los menores para saber si necesitan atención médica. Estas propuestas aún no son proyectos en marcha, pero se planea trabajar en su elaboración conforme la organización adquiera mayor experiencia.

Gabriela: Por otro lado, planeamos reclutar a voluntarios extranjeros en el futuro, pues suelen permanecer más tiempo en proyectos de voluntariado y esto nos permitiría tener una presencia más constante en las comunidades 

Finalmente, ¿Existe alguna convocatoria cercana para voluntarios? ¿De qué manera podemos ayudar a aumentar el alcance de Arogue?

María Fe: Como la organización lleva poco tiempo desde su fundación, las convocatorias para miembros del equipo y voluntarios han sido internas, pero estamos planeando hacerlas públicas, solo para el equipo de voluntariado por el momento. Esto implicaría conocer a los candidatos mediante entrevistas por lo que proyectamos que se empiece el proceso en abril o mayo.  

Naomi: A lo largo de estos meses, hemos podido elaborar el siguiente formulario (…) en el que se pueden registrar si están interesados en pertenecer al voluntariado de AROGUE y nos comunicaremos con cada uno cuando estemos más preparados.

Gabriela: Asimismo, los invitamos a seguirnos en nuestras redes sociales (nos encontramos como AROGUE) y nos pueden escribir por esos medios para enviarles el formulario.

Si quieren contactar a Arogue para más información, pueden completar el siguiente formulario: https://forms.gle/FJWhJxDSFx2R1Mpq7