Agotado y Quemado: El Síndrome de Burnout en el universitario promedio

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Estás en semana de prácticas calificadas, tienes pendientes tres entregas finales, tienes al menos cuatro reuniones diarias con tus equipos de trabajo/estudio para salvar el ciclo, en tu trabajo solo te falta el sueldo para cumplir con el perfil y las funciones de un analista full-time y, como cereza del pastel, en unos días serán los exámenes finales ¿Te sientes totalmente agotado física, emocional y mentalmente? Entonces lee el siguiente artículo para conocer todo acerca de cómo puedes estar padeciendo un síndrome cada vez más común para los universitarios y cómo vencerlo: el Síndrome de Burnout.

Escribe: Ernesto Matihues


 

Solo hace falta un mal día…

Si optaste por leer tanto el título como el primer párrafo es probable que te encuentres en una situación de agotamiento e irritabilidad sostenida en la que, a pesar de tu esfuerzo, sientes que das el mínimo necesario para cumplir con las expectativas que depositaron y que depositaste en ti.

Ya sea a causa de la pandemia y sus impactos en nuestras vidas, al incremento de la competitividad en el campo laboral y académico o nuestras propias expectativas, es innegable que el nivel de agotamiento y estrés que podemos llegar a tener actualmente muestra una tendencia creciente para el universitario promedio. Lo veas como algo normal en tu día a día o un nuevo reto que afrontar, es importante entender que la salud mental no es solo una tendencia presente en páginas de confesiones o en memes de cheems sino algo que debe tratarse y comunicarse para prevenir y tratar diversas patologías como la que veremos a continuación.

Síndrome del Quemado: ¿Estoy en riesgo?

El Burnout Syndrome o Síndrome del Quemado (en adelante burnout), reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una enfermedad el 2019, es un estado de agotamiento físico, emocional y mental ante el estrés sostenido que experimenta un profesional (Martínez & Sanchéz, 2021). Se diferencia del estrés principalmente en el hecho de que el burnout solo tiene efectos negativos en la salud mental y fisiológica de una persona entre los que se encuentra el desgaste emocional, el agotamiento o falta de energía psíquica. Aún así, guarda un vínculo muy fuerte con el estrés pues prolongados episodios de estrés o el padecimiento de estrés crónico pueden desencadenar este síndrome (Martínez & Sanchéz, 2021).

Una de las principales causas o detonantes de esta enfermedad es el entorno laboral y las condiciones de trabajo (Martínez & Sanchéz, 2021). Aplicado a nuestro entorno universitario, la carga de trabajo excesiva se traduce en la acumulación de entregas y evaluaciones continuas cada vez más complejas, las malas relaciones en el trabajo y ausencia de apoyo en el entorno se generan ante los retos que impone la virtualidad en la generación de relaciones interpersonales sanas y en el monitoreo del estado físico y mental de los alumnos por parte de nuestras autoridades universitarias.

Dentro de los factores de riesgo que vuelven a alguien susceptible a padecer de burnout se encuentra la inadecuada formación profesional así como factores profesionales como la sobrecarga laboral o un escaso trabajo real de equipo; factores sociales como las altas expectativas que tenemos en nosotros mismos; y factores ambientales como cambios significativos en nuestras vidas como la muerte de un familiar (Hidalgo & Saborío, 2015). Una adecuada formación profesional no se refiere a la capacidad de una persona de ser tercio superior, sino a tener entrenamiento en actividades teórico-prácticas y a utilizar técnicas de autocontrol emocional para resolver problemas. La necesidad de ser un profesional de prestigio a toda costa resulta ser un factor de riesgo común en las personas de nuestro entorno dada la alta competitividad, por lo que deberías evaluar qué tan altas expectativas tienes sobre ti y qué tan realistas son con respecto a las demandas que eres capaz de manejar. 

Los cinco círculos del burnout

Es importante reconocer que el burnout tiene un carácter cíclico, por lo que uno puede llegar a experimentarlo repetidas veces en un mismo trabajo, curso o  proyecto, y en diferentes momentos de la vida profesional (Sanchéz, 2017). Es por ello que es importante evaluar esta patología de acuerdo a sus síntomas y efectos en nuestra salud física y mental en las siguientes cinco principales fases:

  1. Entusiasmo: Experimentas energías positivas y buenas expectativas sobre la labor que desempeñas, ya sea estudiar o trabajar, incluso puedes llegar a estar dispuesto a dedicar horas extras a estas actividades. Que no establezcas límites claros e intentar ser todo para todos asumiendo tareas que no te corresponden puede causar que te comprometas con demandas que tu cuerpo y mente no están preparadas para afrontar ante el exceso de trabajo y compromisos extraacadémicos.
  2. Estancamiento: Al momento en que no cumplas con tus expectativas académicas o profesionales, puedes llegar a percibir que la relación entre el esfuerzo que colocas en tus actividades no es directamente proporcional a los resultados o recompensas que obtienes. Por ejemplo, no obtener la nota esperada en tu práctica calificada luego de invertir muchas horas de estudio. Aquí uno empieza a sentirse incapaz de responder eficazmente a las demandas que se presentan en cuestión de tiempos (la carga académica aumenta conforme se acerca el fin de ciclo), recursos (mayor inversión de tiempo para evaluaciones) o resultados (necesidad de internalizar más conceptos para obtener las notas esperadas).
  3. Frustración: La desilusión o desmoralización se presenta y tus cursos o trabajos pueden llegar a perder el sentido lo cual puede llevar a que abandones tus metas de realización personal como lo puede ser mejorar tu promedio ponderado, alcanzar tus metas laborales, etc. En esta etapa eres propenso a que te irriten diversas cosas, aumentando la probabilidad de que tu salud falle: presentas problemas emocionales o inicias conflictos en tus grupos de trabajo. Esto puede disminuir tu rendimiento académico y laboral, aumentando tus sentimientos de culpa.
  4. Apatía: Tu actitud y conducta cambia drásticamente y adquieres un afrontamiento defensivo o evitativo a los conflictos o situaciones que se te presentan y puedan generarte estrés. Es decir, tiendes a evitar a las personas y los problemas que puedan venir con ellas mediante el aislamiento, que termina dificultando que reconozcas tu estado emocional y representando una barrera para el acceso a ayuda externa. El trato interpersonal que prestas con tus compañeros de trabajo, amigos y familiares se torna distante y mecánico, tomando una posición cínica ante lo que ocurre a tu alrededor.
  5. Quemado: Es la última fase que se caracteriza por un colapso emocional y cognitivo que puede llegar a contemplar acciones drásticas como retirarse del ciclo o cambiar de carrera, abandonar la universidad o renunciar a un empleo, entre otras más severas. Los síntomas de agotamiento continuo pueden evolucionar en un abuso de drogas o alcohol, problemas físicos, e incluso en trastornos psiquiátricos más graves como la depresión crónica, psicosis o tendencias suicidas (Martínez & Sanchéz, 2021).

Estoy al borde, ¿y ahora qué hago?

La naturaleza cíclica y de desarrollo a lo largo del tiempo del burnout hace que su prevención sea clave. Para ti, estudiante UP, es importante que estés atento(a) a los signos de altos niveles de estrés para que puedas reaccionar a tiempo mediante, por ejemplo, establecer límites claros en el trabajo o en tus estudios con respecto a las demandas que puedes enfrentar (Ada, 2020). Evalúa las opciones que tengas a la mano y busca apoyo para poder lidiar con el estrés y el agotamiento, aprovecha los programas que brinda Desarrollo y Bienestar Estudiantil en la UP y conversa con tu REA o compañeros de clase con los que tengas confianza sobre tu situación. Compartir con amigos sobre tu situación ayudará a crear un espacio en el que tanto tú como otros puedan expresar sus problemas, ayudando a construir una comunidad más solidaria y unida (Zuckerman, 2021).

Por otro lado, busca estrategias para contrarrestar el estrés de manera continua. Por ejemplo, te puede resultar más sencillo encontrar el equilibrio entre el ámbito académico, laboral, familiar, y de ocio cuando obtienes apoyo emocional por parte de personas de tu entorno (García-Allen, s.f.). Además, el ejercicio tanto cardiovascular como de resistencia y desconectarte mental y tecnológicamente durante tus horas no laborales ha demostrado ser un método efectivo para reducir los síntomas de burnout (Clay, 2018). Si ya cuentas con tus primeras prácticas pre-profesionales, recuerda lo siguiente: “eres un estudiante que trabaja y no un trabajador que estudia” al menos hasta que egreses de la universidad.

Por último, es importante que sepas que la mejor manera de tratarte en situaciones de agotamiento o burnout depende de ti pues lo que pueda funcionar en algunos puede no funcionar en tu situación. Adquiere hábitos saludables pequeñas dosis de cuidado personal en tu rutina, pues es mucho más efectiva que una larga lista de pendientes y actividades complejas. Con todo lo anterior mencionado recuerda, no renuncies a tus aspiraciones o sueños, sino busca un punto intermedio en el que puedas satisfacer las expectativas que tú y otros tienen de ti ajustándose a tu realidad. 

Bibliografía

Ada. (8 de enero, 2020). Síndrome de burnout o de desgaste profesional.  https://ada.com/es/conditions/burnout/

Clay, R. (February, 2018). Are you burned out?. CE Corner. Vol N°49, No. 2. American Psychological Association. https://www.apa.org/monitor/2018/02/ce-corner

García-Allen, J. (s.f.). Burnout (Síndrome del Quemado): Cómo detectarlo y tomar medidas. Psicología y Mente. https://psicologiaymente.com/organizaciones/burnout-sindrome-del-quemado

Hidalgo, L & Saborío, L. (2015). Síndrome de Burnout. Vol 32 (1). Medicina Legal de Costa Rica. Asociación Costarricense de Medicina Legal y Disciplinas Afines. https://www.scielo.sa.cr/pdf/mlcr/v32n1/art14v32n1.pdf

Martínez, M & Sánchez, M. (20 de abril, 2021). Síndrome de burnout. Cuidate Plus. https://cuidateplus.marca.com/enfermedades/psicologicas/sindrome-de-burnout.html

Sánchez, E. (2017). Burnout: el síndrome de estar quemado en el trabajo. Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA). https://www.youtube.com/watch?v=kpPXJri4UcE&ab_channel=UniversidadaDistanciadeMadrid%2CUDIMA

Zuckerman, C. (15 de mayo, 2021). Cómo acabar con el agotamiento, sin renunciar a tu trabajo. New York Times. https://www.nytimes.com/es/2021/05/15/espanol/burnout-desgaste-profesional.html