Turning Red: La importancia de honrarse a uno mismo

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Turning Red es la nueva película de Disney de la que se ha estado hablando desde que salió el 21 de febrero de este año. Si bien es cierto que es una película con personajes que distan de nuestra edad, podemos llevarnos varias lecciones de vida. Acompáñame a descubrirlas.

Escribe Carolina Díaz


El filme se ambienta en Toronto (2002), donde Mei Lee, una niña de ascendencia china con 13 años de edad, descubre que puede transformarse en panda rojo cada vez que se emociona fuertemente. Esta condición la heredó de la familia de su madre, pues todas sus parientes mujeres tienen esa capacidad. La trama se basa en que Mei desea realizar un ritual para contener al panda, pero la fecha más cercana para hacerlo se cruza con la llegada de su boyband favorita: 4*Town. Debido a que la madre de Mei sabía de lo que podría heredar su hija, la crió controlándola y sobreprotegiéndola. Entonces deberá arreglárselas con sus amigas para poder asistir al tan ansiado concierto. A continuación se enumerarán 3 valiosas lecciones que nos enseñan a honrarnos a nosotros mismos.

#AlertaDeSpoilers #AvisadoEstás

Lección #1: No satisfacer expectativas que no sean las tuyas

“Mi panda, mi decisión”

A lo largo de la película, se hace evidente que la relación entre Mei y su madre carece de comunicación constante y honestidad. En este sentido, Mei suele ocultar exámenes con malas notas, dibujos de chicos y objetos relacionados al panda debajo de su cama. Asimismo, para justificar su llegada tarde al templo, miente a su madre, pues le menciona que se queda para los mateatletas, cuando en verdad explota al panda rojo para ganar dinero y así ir al concierto. Por tanto, se puede evidenciar que Mei tiene miedo de lo que pueda pensar su mamá si es que conoce ese lado suyo, ya que no es lo que espera de ella. De esta forma, a los ojos de su madre es una niña inocente, responsable, inteligente y que no puede distraerse con boybands o amigos que sean mala influencia.

Imagen 1: Ming revisando el cuaderno de dibujos de su hija.Imagen 2: Mei separándose del panda rojo.

Llegado un punto, Mei para no asumir la responsabilidad de sus actos y no malograr la relación con su madre, traiciona a sus amigas y regresa a casa para hacer el ritual. Sin embargo, durante el ritual, reflexiona sobre qué es lo que quiere hacer y ser, y decide quedarse con el panda. Luego de esto, se escapa de casa para ir al concierto. Este momento es clave, porque entiende que no puede vivir satisfaciendo las expectativas de otras personas. En adelante, Mei ya no tiene miedo de expresarle a su mamá lo que piensa.

Lección #2: Rodéate de gente que te valore

“Te queremos con o sin panda”

Imagen 3: Las amigas de Mei observándola por primera vez como panda roja.Imagen 4: Abrazo grupal de amigas.

Mei es capaz de controlar sus transformaciones en panda al recordar el amor incondicional de sus amigas Miriam, Abby y Priya. Asimismo, cuando trabajan juntas para ir al concierto o asisten a clases, la apoyan en sus decisiones, no la juzgan y le dejan en claro que con o sin panda, igual la quieren. Además, después de la traición de Mei, entienden la situación de presión en la que estuvo y la perdonan para luego disfrutar del concierto. Posteriormente, la ayudan a cerrar el ritual para su madre, no solo cantan, sino que también avisan a los integrantes de 4*Town que las apoyen. A partir de lo anterior, se puede decir que las amigas de Mei fueron esenciales para su estabilidad emocional en el colegio, para conocerse a sí misma, y sobrellevar los cambios en su cuerpo. Rodearte de personas que te aprecian por lo que eres, es una forma de auto respeto.

Lección #3: El entretenimiento es una necesidad

“Honrar a tus padres suena genial, pero si lo llevas demasiado lejos puedes olvidar honrarte a ti mismo”

Imagen 5: Mei animando el cumpleaños de su bully.Imagen 6: Mei y sus amigas en el concierto de 4 Town.

La madre de Mei cuando escucha la presentación que le preparó su hija para convencerla de que le de permiso para ir al concierto, menciona que es una pérdida de tiempo. Por otro lado, los padres de sus amigas parecen compartir la misma opinión, ya que les mencionan que podrán ir cuando cumplan 30 o que paguen ellas mismas la entrada. Sin embargo, en el caso de Mei, este rechazo no es un caso aislado, ya que tampoco deja que salga con sus amigas, pues debe apoyar en las labores del templo. 

La única fiesta en la que se ve a Mei es la de Tyler, su bully, quien le pagó para que amenice la fiesta como panda. Para llegar, la personaje principal debió de simular estar dormida y así poder escaparse. Cabe resaltar que en ningún momento se le pasó por la cabeza preguntarle a sus padres, debido a la negativa que le dieron para ir al concierto. Ya en la fiesta, se ve que pasa un buen momento y se entretiene bailando canciones de la época. Otra escena en la que Mei disfruta mucho, es al inicio del concierto de 4*Town, pero luego la alegría se torna en preocupación, puesto que su madre transformada en panda rojo gigante va al lugar a buscarla.

Pero, ¿qué podemos rescatar de lo anterior? La madre de Mei recapacita hacia el final de la película, luego del “panda apocalipsis” confía más en su hija y la deja salir con sus amigas como ella prefiere. Ella logra comprender que lo que tanto la privó era necesario para su bienestar. Lo ideal es no irse a extremos, es decir, dedicarse mucho a los estudios y dejar de lado la vida social o viceversa, si no encontrar un balance.

Imagen 7: Meme (Fuente: Twitter).

En definitiva, las nuevas películas de Disney nos aportan una visión mucho más amplia de los problemas que pudimos haber atravesado o no en las etapas de nuestras vidas. Turning Red es un claro ejemplo de esto, pues nos proporciona una gran lección de vida: no olvidar de honrarse a uno mismo.

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