Camino hacia a una menstruación sostenible

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¿Sabías que las toallas higiénicas son de los residuos más contaminantes en el planeta? En su mayoría están compuestas de plástico y pueden tardas cientos de años en desintegrarse. Descubre en este artículo acerca del impacto de los productos menstruales y las nuevas maneras de poder llevar tu ciclo menstrual sin perjudicar el medio ambiente.

Escribe: Rosalyn Rivera


La menstruación es uno de los procesos biológicos que lamentablemente dependen del plástico. El uso de los productos de higiene femenina más comunes está contribuyendo a la problemática de los residuos sólidos en el mundo. Por lo tanto, ante la necesidad de luchar contra el cambio climático, ¿qué opciones tenemos para el desarrollo de una menstruación sostenible? 

Actualmente, los productos de higiene femenina más usados son las toallas higiénicas, los tampones y los protectores diarios. Estos están hechos de una variedad de plásticos que se desechan en pocas horas después de su uso. Tan solo una toalla higiénica está compuesta al 90% por plástico (Network, 2020), tarda 500 años en degradarse y resulta imposible de ser reciclada (Natracare, 2018).

Se estima que una mujer puede llegar a emplear entre 5 mil a 15 mil productos de higiene femenina desechables a lo largo de su vida (National Geographic, 2019). Esto equivale a aproximadamente 200 kg de desechos (London Assembly, 2018). Cuantificar este problema con números y datos resulta complicado ya que este tipo de residuos, al estar catalogados como productos médicos, no tienen la obligación de ser supervisados (National Geographic, 2020). 

En el caso de Latinoamérica, aún no existen muchos estudios sobre los desechos de higiene femenina. Las regulaciones actuales tampoco exigen a las empresas la divulgación de los ingredientes empleados en toallas higiénicas o tampones. En consecuencia; aún resulta difícil cuantificar de una manera más precisa cuál es su impacto en la salud femenina y en el planeta. 

El reto de eliminar el plástico del cuidado menstrual no es tan sencillo, pues no solo implica un cambio de diseño de producto. También está inmerso en un problema cultural de estigma y vergüenza alrededor de la menstruación femenina. Durante gran parte de la historia, la menstruación estuvo considerada como un “problema femenino” plagado de connotaciones negativas. Si bien antes se empleaban telas o materiales absorbentes, el posterior lavado y secado de las mismas implicaba exhibirlas públicamente; una situación poco deseable hasta antes del siglo XX (National Geographic, 2019).

A inicios de 1921, con la creación del primer paquete de toallas higiénicas, comenzó una nueva era: la de los productos menstruales desechables. Conforme las mujeres empezaban a formar parte de la población económicamente activa (PEA), estos productos se convirtieron en artículos imprescindibles. Esto se debe a que ofrecían comodidad, discreción, les permitía esconder sus funciones corporales de las personas alrededor suyo y, sobre todo, no interrumpía su jornada laboral. Chris Bobel, experto en menstruación de la Universidad de Massachusetts, afirma que “las mujeres y jóvenes siempre han tenido que doblegarse a las normas de su lugar de trabajo (…) El mensaje es: no puedes dejar que tu cuerpo haga que te retrases” (National Geographic, 2019).

 

Lo cierto es que los productos menstruales desechables sí mejoraron significativamente la experiencia de muchas mujeres con sus periodos; no obstante, fue a costa de generar múltiples residuos que tardaran varios siglos en destruirse. De acuerdo a la organización Women’s Environmental Network (WEN), el principal desafío alrededor de la menstruación es generar una educación en higiene femenina, libre de tabús, que también dé énfasis al manejo adecuado de residuos. Una vez que las mujeres estén informadas, es posible que opten por opciones más responsables y conscientes. 

Afortunadamente, ahora existen múltiples alternativas sostenibles para que las mujeres puedan acompañar sus periodos sin tener que generar más plástico en el planeta. Estas nuevas opciones también permiten que puedan cuidar su salud al no estar expuestas a químicos que podrían resultar nocivos (Scranton, 2013). Entre las opciones más populares se encuentran:

  • Copa menstrual: Es un dispositivo de protección femenina reutilizable que almacena el flujo menstrual, está hecha de silicona de grado médico y no contiene blanqueadores ni productos químicos. Puede llegar a usarse hasta por 10 años. Según la revista médica inglesa The Lancet, esta es una alternativa sustentable, económica y “tan segura y eficaz como las toallas higiénicas y los tampones” (Health, 2019).
  • Toallas de tela reutilizables: Son compresas que tienen el mismo mecanismo de protección íntima que las toallas higiénicas convencionales, con la diferencia que están elaboradas de telas absorbentes y son lavables.
  • Ropa interior absorbente: Contienen materiales innovadores que les permite absorber el flujo menstrual. También son lavables. 

Cada mujer es un mundo propio y merece estar informada sobre los ingredientes y/o productos que entran en contacto con su cuerpo. La idea es que puedan conocer cuál es la alternativa que mejor se acomoda y con la cual se sientan más cómodas; y con ello, elegir de manera responsable.

 

 

REFERENCIAS

Health, L. P. (2019). Menstrual cup use, leakage, acceptability, safety, and availability: a systematic review and meta-analysis. Londres.

London Assembly. (2018, Agosto). Retrieved from Environment Committee Single‐use plastics: Unflushables: https://www.london.gov.uk/sites/default/files/plastics_unflushables_-_submited_evidence.pdf

National Geographic. (2019, Setiembre 9). Retrieved from Cómo tampones, toallitas y protectores se volvieron tan poco sustentables: https://www.nationalgeographicla.com/plastico/tampones-protectores-poco-sustentables

National Geographic. (2020, Junio 5). Retrieved from El plástico en la higiene femenina y sus alternativas: https://www.nationalgeographic.com.es/mundo-ng/plastico-higiene-femenina-y-sus-alternativas_15585

Natracare. (2018). Retrieved from Turning The Tide On Plastic Period Waste: https://www.natracare.com/blog/turning-the-tide-on-plastic-period-waste/

Network, W. E. (2020). Wen. Retrieved from https://www.wen.org.uk/our-work/environmenstrual/

Scranton, A. (2013). Potential Health Effects of Toxic Chemicals in Feminine Care Products. Retrieved from Potential Health Effects: https://www.womensvoices.org/wp-content/uploads/2013/11/Chem-Fatale-Report.pdf

Sierra, M. (2020, Agosto 5). Sumedico.com. Retrieved from 3 maneras de cuidar tu periodo de forma ecológica: https://sumedico.lasillarota.com/bienestar/3-maneras-de-cuidar-tu-periodo-de-forma-ecologica-menstruacion-copa-menstrual-free-bleeding-sangrado-libre/325825

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