Responsabilidad Extendida del Productor: una solución contra la basura

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La generación de basura está llegando a cifras insostenibles y este año han aumentado mucho más por los protocolos de seguridad que se deben seguir dado el COVID-19. Por lo tanto, ¿Se debería responsabilizar a las empresas productoras como una solución para reducir los residuos?

Escribe: Claudia Vergara


Hasta el 2019, la cantidad mundial de desechos generados por año era mayor a 2,100 millones de toneladas, donde solo el 16% era reciclado (BBC, 2019). Para el 2020, dadas las medidas de salubridad dispuestas por la pandemia, tanto el consumo de implementos de protección personal como su posterior desecho, han aumentado de forma acelerada (Defensoría del Pueblo, 2020).

Si bien el rol del consumidor es vital para una gestión responsable de los residuos, el cuidado ambiental a través del manejo de los residuos es un compromiso integral que requiere acciones por parte de todos los agentes en el mercado. En ese sentido, la Responsabilidad Extendida del Productor (REP) consiste en la extensión de la responsabilidad asumida por los productores hacia la etapa del post consumo en el ciclo de vida de sus productos (OECD, 2016).

Según Ramírez (2017), tres principios sostienen a esta responsabilidad extendida: el enfoque preventivo de la contaminación (en vez de correcciones post-daño), el pensamiento sobre el ciclo de vida de los productos y la filosofía de “el que contamina, paga”. Los principios de la REP se traducen en políticas empresariales que deben asentarse como una guía para establecer objetivos e iniciativas enfocadas en prevenir, controlar, mitigar y evitar daños sanitarios, sociales y ambientales (Lindhqvist et. al, 2008).

Existen dos tipos de objetivos REP (Lindhqvist et. al, 2008). El primero consiste en lograr mejoras en los productos mediante cambios en sus diseños. La selección de materia prima de bajo impacto o el replanteamiento de la presentación y empaque del producto pueden implementarse para extender el ciclo de vida útil. El segundo es el alto uso de productos y materiales de calidad, mediante la recolección, tratamiento, reutilización o reciclaje. Así, los fabricantes se encargan de generar productos cuyos diseños permitan la reutilización o reciclaje seguro, además de establecer medidas para recuperar los productos al término de su vida útil.

Lindhqvist et. al (2008) describen cuatro tipos de responsabilidad que el productor puede asumir por los residuos ocasionados: la responsabilidad legal, económica, física y la basada en informar. La legal implica responder por los daños ambientales generados por el producto, cuyo alcance está regido por la legislación. La económica se refiere al hecho de hacerse cargo de los costos por la recolección, reciclaje y disposición final de los productos que la empresa elabora. La física involucra caracterizar los sistemas en los que el fabricante participa en el manejo físico de sus productos. Finalmente, la responsabilidad de informar consiste en otorgar información precisa sobre las propiedades de los productos que se ofrecen al segmento objetivo.

La responsabilidad económica y física, en conjunto, permiten involucrar a los fabricantes directamente en la gestión de residuos generados en el mercado. Esto provoca que ellos mismos deban financiar los costos del tratamiento de sus propios productos al final de su vida útil. Por lo tanto, se incentivan cambios en el diseño y procesos de manufacturación que implican un menor impacto ambiental. Al tener conocimiento de los insumos y procesos implementados, los productores pueden incorporar políticas de diseño e innovación sostenible para “intervenir antes de que el daño se haya producido” (Testa, 2016).

En Perú, existen ciertas iniciativas legales para incorporar la REP en los lineamientos de las empresas durante la toma de decisiones corporativas. El capítulo II del Decreto Supremo N°001-2012-MINAM, cuyo alcance fue ampliado el 2015 con la Resolución Ministerial N°200-2015-MINAM, establece las obligaciones de los productores de aparatos eléctricos y electrónicos (AEE) desde la generación hasta el reaprovechamiento y disposición final, dentro de las cuales se encuentra la presentación obligatoria de un plan de manejo de RAEE para los productores, y una declaración anual de cómo se llevó a cabo dicho manejo.

Sin embargo, aún se deben hacer muchos avances para que la responsabilidad extendida sea interiorizada por los productores peruanos de diferentes industrias. El papel del sector privado en la reutilización y tratamiento de los desechos debe ser impulsado desde el propio modelo de negocio. Las asociaciones público-privadas y los acuerdos de producción limpia, así como un desarrollo de eco-innovación a través de inversión en recursos de I+D, permitirán una gestión formal y eficiente de los residuos (CEPAL & OCDE, 2016).

La clave para incorporar la REP en las organizaciones se encuentra en tomar consciencia sobre los productos que uno mismo ofrece en el mercado. Más allá del marco legal y de los incentivos económicos en la gestión de los recursos, el productor debe pensar en el proceso del negocio que atraviesa el producto a lo largo de su ciclo de vida, desde la entrada de los insumos hasta el paradero final de los residuos, una vez que ya ha sido consumido por el usuario final.

La propuesta de valor de las empresas no puede desligarse del bienestar social, pues las acciones que se tomen por parte de una compañía afectarán el entorno del segmento objetivo y de otros grupos sociales y ecosistemas. ¿Adónde llega a parar mi producto cuando ya dejó de ser útil para el consumidor? Esta pregunta es el primer paso para comenzar a incorporar la REP como principio base para futuras prácticas sostenibles.

Referencias:

BBC. (2019). “Crisis mundial de la basura”: 3 cifras impactantes sobre el rol de Estados Unidos. Recuperado de: https://www.bbc.com/mundo/noticias-48914734#:~:text=El%20grupo%20especializado%20en%20an%C3%A1lisis,de%20esa%20basura%20es%20reciclada.

CEPAL & OCDE. (2016). Evaluaciones del desempeño ambiental PERÚ 2016: Aspectos destacados y recomendaciones. Naciones Unidas/ OCDE. Recuperado de: https://www.oecd.org/environment/country-reviews/16-00313%20Evaluacion%20desempeno-Peru-WEB.pdf

Decreto N°001-2012-MINAM [con fuerza de ley]. Aprueban el Reglamento Nacional para la Gestión y Manejo de los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos. 27 de junio de 2012.

Lindhqvist, T., Manomaivibool, P., & Tojo, N. (2008). La responsabilidad extendida del productor en el contexto latinoamericano: La gestión de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos en Argentina. IIIEE, Lund University. Recuperado de: https://lup.lub.lu.se/search/ws/files/5610769/1267834.pdf

OECD. (2016). Extended Producer Responsibility: Updated Guidance for Efficient Waste Management, OECD Publishing, Paris. Recuperado de: https://www.oecd.org/environment/waste/Extended-producer-responsibility-Policy-Highlights-2016-web.pdf

Ramírez, A. (2017). ¿Qué es la responsabilidad extendida? Expok: Comunicación de Sustentabilidad y RSE. Recuperado de: https://www.expoknews.com/que-es-la-responsabilidad-extendida/

Resolución N°200-2015-MINAM [Ministerio del Ambiente]. Aprobar las disposiciones complementarias al Reglamento Nacional para la Gestión y Manejo de los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos. 11 de agosto de 2015.

Serie Informes Especiales Nº 24-2020-DP. Gestión de los residuos sólidos en el Perú en tiempos de pandemia por COVID – 19: Recomendaciones para proteger los derechos a la salud y al ambiente. Defensoría del Pueblo. Recuperado de: https://www.defensoria.gob.pe/wp-content/uploads/2020/07/Informe-Especial-N%C2%B0-24-2020-DP.pdf

Testa, M. (2016). Gestión de Residuos: La responsabilidad extendida del productor como principio preventivo. Punto Verde. Recuperado de: https://puntoverdeblog.net/2016/12/29/gestion-de-residuos-la-responsabilidad-extendida-del-productor-como-principio-preventivo/