Guía de supervivencia al alumno UP: Festivales y conciertos.

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En ocasiones, las fiestas y reus improvisadas no son suficientes; muchos optamos por vivir otro tipo de experiencias gratificantes. Hoy en día, ha habido un aumento considerable de alumnos UP que buscan vivir de primera mano la escena conciertera nacional.

La máxima apuesta actual, el festival Vivo x el Rock, está cada vez más cerca y un amigo de iniciales P.C.H.O. no tiene ni idea de cómo sobrevivir a un concierto que no sea uno de Temple Sour en el Shangri-la. Por ello, individuo hambriento de cultura, la siguiente guía desarrollará punto por punto las fijas que todo asistente de conciertos y festivales de música debería saber.


0. Los preámbulos

Los días previos al concierto son primordiales para dejar toda tu vida en orden. Desde avances de trabajos hasta la preparación para prácticas y exámenes importantes, todo debe de estar listo. Esto te ahorrará la ansiedad y la preocupación pre y post evento. La noche anterior a un concierto o festival esperado lo es todo. Se recomienda un aumento de expectativas mediante tus playlists favoritas con las fijas y las más deseadas del evento, conciertos pasados en Youtube, y la organización con la gente elegida (de haberla).
Lo peor que podría pasarle a alguien sería que tuviera alguna práctica el mismo día y horas previas al inicio de todo. Por otro lado, si tienes una clase en la cual la asistencia no obligatoria, puede que sea un día en el que no se te verá por la universidad.


1. Puntualidad y entrada

Nunca subestimes la organización de un festival ni su puntualidad. Atento a las redes sociales, pues tienden a subir los horarios días u horas previos a la hora 0 para organizarte y ver el costo-beneficio de perder una clase. Hace falta recordar algo indispensable: NO OLVIDES TU ENTRADA. Si es virtual, tener el screenshot de tu código QR y abstenerte de compartirlo en tus historias de Instagram es básico.Descargar el horario y tenerlo como fondo de pantalla en tu celular es fundamental. Si no confías en la duración de tu batería, una copia impresa nunca está de más para los puntuales que quieran ver la mayor cantidad de bandas posibles. Por desgracia, estimado P.C.H.O., no alcanzarás a ver a todas por el mix de horarios y la distancia entre escenarios. Por lo tanto, el escuchar a una banda en lugar de otra dependerá de ti y de tu grupo.


2. Viaja ligero

Lo peor que alguien podría hacer sería ir con su ropa de chamba o recién estrenada. La dinámica es simple: con un outfit bien roots o bien grunge no hay pierde. Las multitudes, el sudor, el polvo y la tierra no perdona ninguna ropa de marca. Se recomienda utilizar polos o camisas de conciertos anteriores, zapatillas cómodas con vida útil en 0, y una correa (una que no extrañes por si se destroza) no está de más si es que vas en jean o pantalón.
Si faltar a clases, prácticas, reuniones o chamba no es una opción entonces viajar ligero se define en una hoja y un lapicero. Llevar una mochila a un concierto puede llegar a ser un obstáculo más que una bendición, dado a que tendrías que cargarla durante todo el evento, además de tener que seguir protocolos de revisión y otras consideraciones. Como solución a esto, viene la siguiente recomendación.


3. “La Samaritana”

Experiencias previas de P.C.H.O. se resumen en lo siguiente: “Si voy me roban. Desde que perdí mi celular en mi último concierto, nunca más”. Este miedo es cosa del pasado con el arma secreta de todo asistente experto de festivales: La Samaritana. Una bolsa artesanal de tela y cuero de 15×10 cm con una correa de tipo colgante es el perfecto producto sustituto a tus inseguros bolsillos. Todos los que conocemos la jugada le recomendamos que consiga una en la feria artesanal más cercana.
Más ligera, menos expuesta e incómoda que una mochila, esta herencia artesanal nos brinda la solución a la creciente inseguridad o viveza dentro de los conciertos. Al estar colgada a tu cuello y hombro por debajo de tu ropa, y asegurada con tu correa (en caso no te la quiten); habrá más probabilidades de que pierdas un brazo en un pogo/death wall de Slipknot o una estampida en la cola de entrada que tu celular, llaves, DNI, dinero, entre otros objetos (y sustancias) de valor. Salta y corea tranquilo, que lo único que perderás es la preocupación de regresar a casa con menos cosas.


4. Ingreso y revendedores

P.C.H.O. nos comentó que su amigo G.I.L. no consiguió entrada para un concierto sold out y que este se aferró a la esperanza de que algún día esa banda regresaría. Lamentablemente, ni con la fe sucedió lo mismo con Soda Stereo (RIP Cerati) ni Linkin Park (RIP Chester), así que recomendamos recurrir al último recurso: a los revendedores.
Estos son reconocidos por su grito de tribu urbana “Compro/vendo entrada” y también por las falsificaciones clásicas de este mercado negro. Mejor pedir boleta y DNI, comprar minutos antes del inicio del concierto del artista más esperado, iniciar con las negociaciones, y no comprar al primer sujeto que surja, dada la asimetría en la información en los precios.
Si tienes suerte, tu ingreso será fluido. Si no, te enfrentarás con una situación de vida o muerte producto de una estampida humana (Vivo x el Rock VI). Luego, “Ya entré, ¿qué procede?”. Recomendamos a P.C.H.O. que se ubique en la zona más estratégica posible: lo suficientemente cerca al escenario donde se presentarán sus bandas favoritas. Aun así, considera estar cerca de las zonas de seguridad y no te olvides de las previas en los puestos de comida, bebida y servicios higiénicos. Estar parado durante más de 2 horas (13 en el caso de festivales) requiere de una preparación mental formidable que es apoyada por una clásica cerveza en mano.


5. ¿Solo o en grupo?

Estos días P.C.H.O. se ha dado cuenta de que no está solo: media UP irá al Vivo x el Rock, y su inclusión en más de 3 grupos diferentes de WhatsApp solo confirmó la necesidad de resolver el dilema. ¿Menos es más o más es más? Depende.
Formar un grupo que sea abierto a todas las posibilidades y bandas dentro del festival es un plus para la experiencia. La unión hace la fuerza, mientras más sean entonces será difícil que pierdan su sitio al ser empujados en el cambio de escenarios, y también facilitará su seguridad.
Hace falta considerar que siempre hay distintas expectativas. Por ejemplo, P.C.H.O. nos comentó acerca de su amigo de iniciales P.O.S.E.R. Él no es tan abierto a entrar a los “pogos”, aquellos grupos de gente que ante la euforia del concierto deciden golpearse y empujarse de la forma más tradicional y bella posible. Aquí quedan 2 opciones: iniciarlo en el ritual al empujarlo a la ronda (100% recomendado), o que se quede con las cosas junto con los demás temerosos del éxito y quedar en encontrarse en otro lado por si se pierden.
Si en cambio prefieres un grupo menos numeroso, será más fácil la coordinación con los integrantes. Hacerse camino entre escenarios y multitudes será más fluido por la poca dependencia que hay en tener que cuidar a otros. Y en el caso de ser un ejército de un solo hombre, las libertades y posibilidades en la forma de vivir la experiencia son ilimitadas.


6. “Muero de hambre”

Si vas a un festival, no te quedarás más de 13 horas sin comer nada. Obviar el desayuno es un pecado (no lo hagas P.C.H.O., no te perdono). Si no consigues tu almuerzo y optas por ignorar a las diversas opciones fast-food (desde panes con pollo hasta sus anticuchos al paso) camino al ingreso, es casi seguro que tus últimas alternativas serán los food trucks.Ten en cuenta que adentro el precio de cada opción no será menor a 15 soles. Y si sigues la vieja confiable de tus amigos: un choripán, tu esperanza se desvanecerá al ver “Choripan: S/ 10”. Por lo que procura aplicar tus conocimientos de contabilidad para considerar tu presupuesto maestro. No solo la comida, dado que ese control de inversión/gasto marcará la diferencia entre que te regreses en taxi, micro, o caminando a casa.


7. Headliners, teloneros y joyas escondidas

P.C.H.O. nos comentó que P.O.S.E.R. siempre se deja llevar por comentarios negativos acerca de teloneros y bandas alternativas. Por ello, no se da el tiempo de conocer nuevas propuestas por tener el prejuicio de que no valen la pena. En el caso del Vivo, él solo iría por The Strokes (Los Outsiders americanos) a pesar de solo saberse “Last Nite” y “Someday”. Doble error.
Los festivales de música son la oportunidad para disfrutar de la banda que muchos esperamos y de conocer a joyas escondidas del Perú y el mundo. Sin duda The Strokes marcará un antes y un después para los festivales en el país, pero qué va a saber P.O.S.E.R. de hitos musicales si nunca ha cantado “Cervecero” haciendo pistolitas con las manos al ritmo de Armonía 10, el verdadero headliner. Después de todo, es común en el Perú que se viva por el rock, pero se muera por la cumbia.


8. Salida, bajada y otras actividades

Es casi seguro que al final de todo estés totalmente exhausto o dormido mientras cierra Mar de Copas. Al salir, tus amigos te agarrarán de puerco cuando estés disfrutando el mismo aeropuerto que ignoraste en la entrada. La deshidratación te matará si no conseguiste agua adentro. Una amiga de iniciales U.W.U. pagó caro esa decisión, dada su baja estatura en su último festival terminó siendo más polvo que mujer. Por último, siempre habrá vendedores de todo tipo de bienes (polos, posters, etc.), así que busca conseguir lo necesario al precio justo al salir.

Todo festival tiene su final, las risas y los vídeos nunca faltan. Teniendo en cuenta que seguiste todas las consideraciones expuestas en esta guía, asistentes recurrentes de conciertos y festivales coincidimos en que el resto de la experiencia queda en tus manos. Con esto te damos la bienvenida al mundo de la cultura, las giras, los pogos y la poca vergüenza.

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