Historia de terror: el fantasma de la UP

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Después de su primer semestre en la UP, Timmy se encontraba muy cómodo en la universidad. Los exámenes parciales habían terminado, pero las siguientes prácticas calificadas (PC) estaban a la vuelta de la esquina. Le había ido muy bien hasta el momento y por ello dejó de darle importancia al resto del ciclo, pero era octubre y no contaba con que el fantasma de la UP estaba tras él.

Escribe: Lucas Izquierdo


El ambiente gris de Lima destacaba lo sombrío de la UP, y el estrés post exámenes parciales era tan abrumador que parecía tangible. Timmy no estaba preocupado; a él le había ido muy bien y se encontraba seguro de que sus notas iban a ser las más altas. Cuando le entregaron sus exámenes, vio que no se equivocaba, pues recibió varios elogios que lo hicieron sentir superior a los demás. Empezaba a creerse el mejor. 

Los días pasaban y Timmy cada vez se relajaba más, comenzó a dejar todos sus trabajos para el final y no estudiaba. Era mediados de octubre y Timmy lo sabía. Había escuchado rumores sobre un fantasma que acechaba a los alumnos en esas fechas. Uno en particular le llamó la atención: el fantasma solo atacaba a aquellos estudiantes que no se esforzaban por mantenerse en la UP. Mientras el ambiente agobiante de la UP se acrecentaba con el miedo de sus alumnos, Timmy se sintió levemente alarmado, pero evitaba mostrar interés por el tema.

Durante la semana de PC, los profesores incentivaban a que los alumnos no se descuiden ni por un segundo, pues la UP es exigente. A Timmy no le importó. Llegó el viernes y tenía dos PC. Había estudiado muy poco. Al despertar, repasó todo lo que pudo e hizo unos pocos ejercicios. Se le hacía tarde. Apenas terminó su desayuno, salió corriendo para alcanzar cualquier carro. Desafortunadamente, sucedió un accidente en su ruta y llegó media hora tarde a su primer examen del día. Pese a que Timmy le rogó al profesor, este no le permitió rendir el examen y tuvieron que coordinar para dar el de rezagados. 

Timmy debía mantenerse lúcido, pues luego tenía un examen más difícil. Decidió estudiar un rato, pero adonde iba se sentía observado. Entró a la biblioteca y se sentó donde no hubiera nadie. Estuvo estudiando por horas, mas no le salía ningún ejercicio; empezaba a preocuparse. “¿Debí estudiar antes?” ”¿El fantasma estará persiguiéndome?”, se preguntaba. Al momento del examen empezó a temblar, sentía mucho frío en todo su cuerpo y escribía con dificultad. Cuando terminó, se dio cuenta de que no le había salido ni un solo ejercicio. Apenas lo entregó, salió disparado hacia el baño, y empezó a llorar silenciosamente. En ese momento, entró un profesor y lo vio. “¿Por qué lloras?”, le preguntó. Timmy no pudo responder y solo alcanzó a llorar con más fuerza. 

Cuando se sintió más tranquilo, le contó su día al profesor y lo abrazó. En ese momento, oyó risas y se alejó de golpe. El profesor había empezado a reír a carcajadas mientras se burlaba de Timmy. “¿No eras el mejor?”, le decía; mientras Timmy percibía cada vez más lo inquietante de sus risas. “Bueno, te daré otra oportunidad, no la desperdicies”, se escuchó. En ese momento, Timmy despertó. Era lunes y aún faltaban días para sus PC3. Respiró con un gran alivio y agradecido de que haya sido todo un sueño…¿o tal vez no lo fue?